Saneamiento de envases
Las actuaciones de nuestros manantiales en su proceso de Limpieza y Desinfección de envases, tantos nuevos como de los recuperados, se llevan a cabo a través de una lavadora diseñada para garantizar dicho proceso en envases de policarbonato con el mínimo consumo de agua (respeto por el medio ambiente) y de detergentes.
Saneamiento de envases

Básicamente, el proceso de lavado consta de lo siguiente:
Los envases son introducidos en la máquina por medio de un transportador y un tornillo sin fin que se encarga de colocarlos en proximidad a unas pinzas de sujeción enganchando y elevando los botellones por el cuello acompañándolos en sus distintas estaciones de lavado.
El ciclo de lavado se realiza con chorros de agua bajo presión internos y externos. Una operación de cepillado externo, facilitada por la rotación de los botellones, permite remover inclusive los sedimentos más resistentes.
El rociado interno es realizado por medio de ejes giratorios perforados de modo radial, en correspondencia de cada una de las botellas. En una de sus extremidades los ejes presentan una estrella de movimiento cuya rotación permite un centrado perfecto de las boquillas en la boca de las botellas. Además, visto que la fase de rociado se desarrolla en arco, roza primero una pared de la botella, luego el fondo y por último la pared opuesta de la misma.

Las distintas estaciones de lavado se basan en:
- Vaciado de los botellones.
- Prelavado interno y externo en recirculación, con agua a 30ºC.
- Escurrido.
- Lavado interno y externo en recirculación a 65ºC y estaciones de cepillado externo.
- Escurrido/Vaciado por medio de chorros de aire bajo presión.
- Enjuagado 1º interno y externo con agua a 40ºC, seguido de escurrido.
- Enjuagado 2º mas desinfectante interno y externo con agua más desinfectante a 30ºC, seguido de escurrido.
- Enjuague final interno y externo con agua ozonizada corriente.
- Escurrido /Vaciado por medio de chorros de aire bajo presión.

Concluidas las fases de lavado tenemos un espacio para el escurrido de los botellones y sucesivamente, su descarga siendo trasladados hacia el exterior de la máquina.
Los envases, provenientes directamente de la lavadora, llegan a colocarse debajo de las válvulas de llenado que mediante sensores de presencia son detectados siendo llenados volumétricamente. Este proceso está controlado por una serie de medidores electromagnéticos.
Concluido el llenado de las botellas continúan hacia la taponadora, un sistema mecánico acciona la presión sobre el tapón para el cierre del garrafón.
Como resumen, se puede concluir diciendo que los factores determinantes para un buen lavado y una esterilización industrial de forma correcta serían:
- La temperatura alcanzada en el baño de inmersión de los envases.
- El tiempo de contacto.
- La concentración de sosa y aditivos empleados.
- El enjuague con agua ozonizada.
- La temperatura del lavado ha de ser la máxima posible, para la resistencia de los envases, por ejemplo a las deformaciones en envases de material poliméricos.